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Ricky Rubio, una historia de superación

Ricky Rubio Vives, Masnou, Barcelona, ​​es hoy en día uno de los mejores jugadores españoles que militan en la NBA. Ricky ha sido conocido en el mundo del baloncesto, desde el principio de los principios, envió la gran esperanza del baloncesto español, y el jugador con mayor impacto mediático, desde la aparición de Pau Gasol.

 

Cuando la gente ajena al baloncesto envió a hablar de la gran esperanza del baloncesto español, se imagina a alguien muy poderoso físicamente, de más de 2 metros, etc. Pero, realmente, es un jugador no muy alto, con unos brazos largos, no mucho. elegante, y con un conocimiento del juego espectacular.

La vida de Ricky Rubio y el baloncesto empezó vinculado al DKV Joventut, con 14 años, empezó a crecer y donde se depositaron muchas esperanzas, muchísimas más que a cualquier otro chico de su edad en ese momento. En el DKV Joventut creció mucho, gracias a compartir trajes con muchos jugadores de gran talla.

En 2009, fue seleccionado en el quinto puesto del Draft, donde a partir de ahí hubo una guerra de despachos, entre el DKV Joventut, los Minnesota Timberwolves y el Regal FC Barcelona, ​​donde acabó yendo después de una millonaria. oferta de 3,7 millones de euros. Allí militó 2 años, en los que se convertirá en un jugador más disciplinado, más táctico, y empezará a conocer la presión de jugar a un equipo grande. Durante estos 2 años, el jugador de Masnou fue de más a menos, puesto que el gran peso del equipo lo tenían otros jugadores, en esta etapa lo pasó un poco mal, también necesariamente si quería acabar triunfando.

En verano de 2011, decidió dar el salto a la NBA, al que equipo que siempre había conservado sus derechos de juego: Los Minnesota Timberwolves. Al llegar allí, hizo lo que se esperaba de él: Brillar. Se enamoró en la NBA con su juego.

Pero desgraciadamente, llegó un momento muy duro por él, durante un partido contra Los Ángeles Lakers, se lesionó los ligamentos de su rodilla izquierda, y el que forzó su final de temporada.

 

Aquella lesión le hizo volver a superarse y estuvo trabajando todo el verano lo máximo posible su técnica de tiro, ya que siempre se le ha achacado ser un jugador poco productivo en ataque.

 

Después de esto, volvió a jugar y brillar en el mundo del baloncesto, donde lo hizo durante muchos años. Pero hay que hacer énfasis en el 2016, mientras estaba terminando la temporada. Su madre murió, lo que afectó mucho al jugador catalán, quien entró en una depresión.

Un enorme sentimiento de culpa por lo sucedido se apoderó de él: “Durante la mayor parte de este año después, estaba enfadado. Cuplé a muchas cosas. Culpé al baloncesto. Culpaba a las personas a mi alrededor por cómo me sentía . Le eché la culpa a todo. Pasé por una depresión”, reconoce. Esta experiencia tan dura le hizo valorar la vida de otra forma, a tomarse las cosas de diferente manera a cómo lo hacía: “Miré el baloncesto de manera diferente después de eso. Vi la vida de manera diferente. Nada se sentía tan serio como solía hacerlo.

Después de este capítulo duro, hoy en día pasa por su mejor etapa deportiva, firmando sus mejores números y disfrutando y haciendo disfrutar, todo lo que más le gusta: El baloncesto.

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